- La nueva normativa moderniza la Ley de Tránsito, amplía la cobertura del Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP), eleva las exigencias para obtener licencia de conducir, refuerza la protección de niños en motocicletas e incorpora nuevas tecnologías de seguridad vehicular.
CHILE (Marzo 26 de 2026). La entrada en vigencia de la Ley Jacinta marca uno de los avances más relevantes en seguridad vial en Chile en los últimos años. La normativa no solo incrementa de forma significativa la cobertura del Seguro Obligatorio de Accidentes Personales (SOAP), sino que también introduce mayores exigencias para conductores, nuevas medidas de protección para niños y la incorporación de tecnologías orientadas a prevenir accidentes en calles y carreteras.
La ley lleva el nombre de Jacinta González Schnitzer, una bebé de cinco meses que falleció en 2022 tras ser atropellada mientras paseaba junto a sus padres, caso que generó un amplio debate nacional sobre la seguridad vial y la responsabilidad al conducir. A partir de esta tragedia, la familia González Schnitzer ha impulsado activamente cambios que hoy se traducen en esta normativa, transformando su pérdida en un motor de cambio significativo para la seguridad vial en el país.

Sebastián Vivallo, Agencia Makro.
Uno de los cambios centrales es el aumento de las indemnizaciones del SOAP, que duplica su cobertura respecto de los montos anteriores. En caso de fallecimiento, la compensación pasa de aproximadamente USD 11.500 a USD 23.000 por persona. Este mismo monto se aplica ahora para casos de incapacidad permanente total.
En situaciones de incapacidad permanente parcial, la cobertura aumenta de aproximadamente USD 7.700 a USD 15.300, mientras que los gastos médicos hospitalarios suben de aproximadamente USD 11.500 a USD 23.000 por persona. Además, se reducen los plazos de pago por fallecimiento, que pasan de 10 a 7 días hábiles, con el objetivo de entregar apoyo económico de forma más oportuna a las familias.
Desde la publicación de la ley, todas las pólizas del SOAP deben ajustarse a estos nuevos montos, quedando sin efecto la cobertura anterior.
En materia de licencias de conducir, la normativa establece nuevas exigencias: quienes obtengan o renueven su licencia deberán presentar una declaración jurada que acredite no padecer enfermedades incompatibles con la conducción. En caso de comprobarse falsedad, la licencia será cancelada de inmediato.
Otro punto clave es la protección de menores en motocicletas. La ley fija en 12 años la edad mínima para viajar como pasajero y exige que los niños vayan correctamente sentados, con los pies apoyados y nunca entre el conductor y el manubrio, una práctica frecuente pero altamente peligrosa.

Sebastián Vivallo, Agencia Makro.
La legislación también incorpora un cambio en el ámbito laboral, al establecer un fuero de un mes para madres y padres trabajadores en caso de fallecimiento de un hijo, otorgando estabilidad en un momento de profundo impacto emocional.
Asimismo, se abre la puerta a nuevas tecnologías de seguridad vehicular. La normativa permite que sistemas de cámaras y monitores puedan reemplazar los espejos laterales tradicionales, especialmente en vehículos de carga o transporte de pasajeros. Esto busca avanzar hacia sistemas de asistencia a la conducción que no solo mejoren la visibilidad, sino que también permitan anticipar riesgos.
Con este conjunto de medidas, la Ley Jacinta no solo busca fortalecer la prevención de accidentes, mejorar la protección de las víctimas y promover una conducción más responsable, sino también posiciona a Chile como un referente en la materia. Su enfoque integral podría convertirse en un modelo replicable para otros países de la región que buscan modernizar su legislación y avanzar en estándares más exigentes de seguridad vial.
Fuente: Central de Noticias AndeanWire

